Hoy ha sido uno de esos días en los que pospongo varias veces el despertador. Cuando por fin me he despertado he salido cagando leches de mi habitación y me he metido en la ducha sin importarme la temperatura del agua o lo que me echaba en la cabeza. Lo importante es que la ducha, fría o hirviendo, me ha despejado. Para cuando he ido a mirarme al espejo me he quedado: sorprendida, alucinada, flipando... Resulta que el mordizco que me dio mi perra no había deformado mi labio, sino que me lo había dejado un poco más grueso y, la verdad, más mono. Y luego estaban mis ojos, que no estaban hinchados de llorar, sino achinados. Y aunque la nariz seguía como siempre, me daba la sensación de que mi cara no era mía. No era ni más bonita que la mía, ni más fea. Era más exótica y ha estado bien lucirla por un día. Además, ya que mi cara había cambiado, he decidido hacerme otro pelo. Hoy hubiese sido el día ideal para atracar un banco. Pero no, mi jornada no ha sido la más divertida de mi vida. En la oficina me he aburrido un rato. Aunque me gusta trabajar, hay días eternos: los días como hoy, cuando no tenemos demasiado trabajo. Sólo he salido cinco minutos a la calle a lucir mi nueva cara. He ido al médico a ponerme la inyección del tétanos, es decir, la antitetánica. El doctor me ha preguntado si estaba segura de no haberme vacunado nunca contra ese virus. Yo le he dicho que, si dolía, sí que me había vacunado; pero no ha colado. Ha ido a verificar que nunca me han puesto esa vacuna y me ha dado a elegir entre el brazo o el culo. Yo he escogido el culo porque él me ha dicho que ahí duele menos, y yo me lo he creído. A los cinco segundos he comprobado que no dolía. He pegado un bote y he soltado un grito porque me ha clavado la aguja de repente y sin avisar, pero no me ha hecho daño. Eso sí, los diez minutos siguientes notaba que algo iba por dentro de mi cuerpo como si el doctor me hubiese inyectado un bicho. Mi tío, y jefe, que es el que me ha acompañado al médico, me ha dicho que es normal sentir algo raro, pero cuando ha visto que la pierna me hacía unos espasmos extraños me ha dicho que estoy como una cabra; precisamente hoy que he descubierto que soy Cabra en el horóscopo chino. La definición de cabra tenía cosas acertadas y cosas equivocadas, como todos los horóscopos que llevo leídos a lo largo de mi vida. Y la verdad es que paso bastante de todo lo Chino: de las Olimpiadas, de la comida, del horóscopo y de los sudokus que venden a sesenta céntimos. Lo único que me jode es pasar de los sudokus, pero estoy haciendo boikot contra los chinos, por tratar como tratan a los animales. Insensatos...
6 comentarios
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que guay, yo también quiero cara nueva, jeje. Pero sin mordisco. Te dejo un besito, que estoy espesa hasta para comentar
Lucir cara y lucir ingenio como el tuyo es una virtud, eso sí, siempre que se vuelva a las condiciones normales.
Fotos tenías que tener para ilustrar y tener en el recuerdo esos momentos.
Besos.
¡Me alegro mucho de que hagas boikot a los chinos! Se pasan 15 pueblos, y no sólo con los animales, también con las personas (especialmente las niñas, es decir, los más débiles).
Te voy a dar una buena notícia, los sudokus no son chinos, sino japoneses, por lo que puedes seguir haciéndo tantos como quieras. (Aunque parezca mentira, Japón es muy diferente de China, especialmente en derechos humanos y de animales).
Simplemente con que los compres en una papelería y no en una tienda de chinos, ya estarás haciéndoles boikot.
Por cierto, ¿te hiciste una foto con tu cara nueva para recordarla cuando ya no la tengas? Jejeje.
no me gustan los chinos.
me gusta mucho la linea que sigue tu blog.
un besazo princesa
A mi tambien me pusieron la antitetanica. Como tengo tan mala suerte pues hace unos cuantos meses me clave el unico clavo que habia en mi patio. Y como tu elegi el culo por que es donde menos dolia. Pero a mi me dolio un buen rato, ya ademas me acuerdo que el culo lo tuve frio casi toda la mañana. En serio, nada mas llegar al curro despues del pinchazo se lo dije a un compañero que me tocara el culo que si lo tenia congelado y al final acedio a tocarlo y hasta el dijo que era verdad. Asi que imagina que recuerdos que tinen los compañeros de mi trabajo de la inyeccion, jee..
Un saludo y animo que ya es puente, Mañana nos podemos levantar tarde y no currar yyuujjuuuu.
Contesto a vuestros comentarios un poco tarde, aunque siempre los leo al día. Es para decir que no me hice una foto a la cara nueva. ¿Cómo no se me ocurrió? Ahora tendré que volver a partirme el labio y llorar toda la noche como una condenada si quiero tener esa cara tan exótica otra vez jajaja.
Un beso
Lucia