Evita los extremos de la perfección.
No trates de ser perfecto en nada de lo que hagas.
Si evitas convertirte en perfecto, te estarás embarcando en El Camino del Medio.
Todos los días salgo a despejarme con alguna excusa: ir a comprar el almuerzo o cualquier otra cosa, recoger un pedido o hacer un encargo, o hacer una llamada personal. Y, aunque hoy ha sido un día tan ajetreado que a penas he tenido tiempo de salir a despejarme, he tenido que salir; hoy era preciso de verdad. Tenía que ir a la biblioteca a agenciarme un montón de libros relacionados con el budismo, la meditación y los mandalas.
Empecé a interesarme por el budismo cuando estaba hundida en mi propia miseria, es decir, cuando estaba tan asquerosamente flaca que creo que mi cuerpo comenzaba a comerse mi cerebro por alimentarse de algo. Y la parte consciente que aún me quedaba estaba deprimida hasta un punto preocupante. El budismo y todo lo que significa, la paz interior, el equilibrio cuerpo-mente, y lo poco que sabía por aquel entonces de esa religión y modo de vida, me parecío la única salida. Fui a la biblioteca a por un libro que tuve que devolver antes de terminar. No recuerdo si fue época de exámenes o qué otras cosas tenía que hacer; la cuestión es que no volví a leer ni a practicar el budismo nunca más; fue una de esas cosas que me entró por dos ojos y me salío no sé por dónde; creo que se evaporó en mi memoria.
Hace unos días estuve pensando que me gustaría seguir enseñándome. Esa misma semana me enteré de que mi tío mallorquín se había ido de viaje a Tailandia. Esa misma semana, además, casualmente ponían en la tele un documental sobre el budismo. Las señales estaban claras: era hora de seguir con lo que había empezado. Dentro de poco, creo que ya lo he contado, me voy a vivir sola y me parece que voy a necesitar mucha paz conmigo misma. Aunque ya me siento bien con mi cuerpo, sé que no estoy siendo del todo buena con él. Engordar fue duro hasta que le cogí el gusto; ahora que estoy en mi peso ideal (al menos, ideal para mi gusto) lo difícil será desengancharme del chocolate y el helado. Con el budismo pretendo aprender a controlarme, a saber cuándo y cómo decir basta, a tener fuerza de voluntad, a no ansiar más de lo que necesito, a cuidar mi cuerpo, a cultivar mi mente, a ser feliz, a no sentir deseo porque, budistas o no, todos sabemos que el deseo es la causa del sufrimiento.


Interesante esa idea tuya del budismo, yo también ando embarcado con él, a duras penas me quito de mis propias limitaciones, venciéndolas o sucumbiendo a ellas, tanto que no me hago llamar a mí mismo budista, no soy digno de tal consideración, pero sí está en el referente de mi existencia.
En mi caso también se dieron señales.
Ahora leo sobre budismo y medito aquello que leo.
Para mí, abarca aspectos tan variados como la ética, la moral, la filosofía y otras materias que rayan lo religioso sin serlo explícitamente si no se quiere, como el concepto del universo. Cuestiones que aún no desfasan con la idea de la física del universo. Y eso, desde hace algunos milenios.
Un beso y ánimo.
lo celebro, ya me dirás como te va con tu reencuentro, y bueno, si hay algún libro que yo pueda entender con mis limitadas nociones..
buenas noxes
el deseo es la causa del sufrimiento y de un montón de cosas mmm jajaja. Ya contarás qué tal te va, a ver si me voy a tener que copiar. Besitos
Almadeguerrero:
Los libros que he conseguido en la biblioteca no son demasiado extensos, más bien explican el Zen básico, pero me irán bien para ir empezando. Luego tendré que buscar mejor material, pero de momento me apaño con lo que tengo: un libro sobre Zen, otro sobre la meditación, otro sobre mandalas y otro sobre el tantrismo. La verdad es que hay cosas bastante difíciles de entender, o de practicar.
Dawn:
Por ahora los libros no son nada del otro mundo, son bastante normalitos. Creo que iré a una gran librería que hay cerca de mi trabajo y preguntaré allí si tienen algún tocho de libro que lo explique todo.
Encontrada:
Si, el deseo es la causa del sufrimiento y de otras cosas que antes o después llevan al sufrimiento. El sufrimiento es como Roma: todos los caminos llevan a él!!!
Un beso
Lucia
woolas... te saludoooo.
no entendi mucho pero voy a leerlo denuevo mas tarde, quizas por que ANDO-VOLANDOOOO.
Hola Nil, me alegra leerte. No sé si volverías para enterder el post. A veces me preocupa no saber explicarme bien porque tengo muchas cosas que decir y al final me enredo. Pero este post es fácil; simplemente ¡¡que me paso al budismo!!
Un beso
Lucia