Y al final... volví a casa
Si tuviera que elegir una palabra para describir este día sería "raro". Es una palabra que estoy empleando demasiado últimamente, a parte de "asco" o "asqueroso", aunque esas palabras han estado siempre muy presentes en mi vocabulario. Pero también digo palabras bonitas (no olvidemos las cosas bonitas) como "amor" a todas horas. Y también me rio mucho, y sonrío mucho más, incluso por la calle, para que todos piensen que estoy loca pero terminen contagiándose. Sonrío incluso cuando estoy mareada, a punto de desmayarme, en días como hoy. No sé si era la calor, el estómago vacío, o el presentimiento de que algo no iba bien. Desde esta mañana sentía ganas de mear y he temido estar embarazada, porque he oido que uno de los síntomas son las ganas de mear continuamente. Es que mi compañera de trabajo me ha dicho, cuando le he comentado que estaba muy mareada y con ganas de mear, que "a ver si estoy preñada", porque su cuñada lo está y tiene los mismos síntomas. Eso me ha hecho marearme más. Por eso he salido a tomar el aire, con el pretexto, esta vez, de que iba a almorzar algo, cosa que no he hecho. Antes de seguir, he de confesar que hoy ha sido un día penoso en cuanto a lo que comida se refiere, y que es impos...bable que esté embarazada.
Al bajar a la calle me he encontrado con mi mejor amigo, que estaba de viaje fuera de España. Le he puesto al día sin dejar de sonreir. Le he contado lo del labio, lo del piso, y otras cosas que vosotros ya sabéis. Los dos besos de despedida han sido, como ya le he dicho a Encontrada, de esos besos tan especiales como indescriptibles, de esos besos que piden más besos a gritos. Al menos es lo que siento por mi parte. No sé qué sentirá él, pero la verdad es que cuando siento atracción por alguien significa que la atracción es mútua.
He salido de la oficina un poco antes de lo habitual porque estaba muy mareada. He ido en busca de mi madre, a su oficina, y no la he encontrado. Justamente hoy que no llevaba el móvil encima. La he llamado desde su oficina y me ha dicho que estaba estresada y que se había ido a dar una vuelta por la autopista en coche. Yo ya no soporto esta clase de tonterías. No pienso consentir ni una más. No me sale del coño aguantar sus bobadas. Estoy HARTA. Practicamente le he colgado y me he ido "por ahí". "Por ahí" es el sitio al que voy cuando quiero estar sola, tranquila; comerme un helado, dormir entre almohadones, ver un concierto de Guns 'n' Roses, leer un libro... Cuando me voy "por ahí" suelo mandar un SMS diciendole al mundo entero que no quiero que me moleste, pero hoy no llevaba el móvil. Mientras me merendaba un libro llamado "El niño del pijama a rayas" mis padres creían que estaba desaparecida. Son unos exagerados, al fin y al cabo sólo he estado cinco horas "por ahí", de las que ellos me deben haber estado buscando dos.
Al terminar el libro estaba muy mareada, de nuevo. He decidido volver a casa por si la cosa (mi mareo) se ponía grave. Fuera de casa estaban mis padres. Mi padre hablándome con un tono de lo más desagradable y mi madre diciéndome "gilipollas". ¡Serán cabrones! Yo también tengo derecho a estresarme y pasar una tarde conmigo misma. Aún me estoy preguntando si he hecho bien volviendo a casa.



lavidaenelvalhalla dijo
Hija, que es lógico que se preocupen si desapareces sin avisar y no llevas ni el móvil encima, lo grave sería que desaparecieras y pasaran de ti, no? Y, una pregunta.. por qué no soportas que ella salga a dar una vuelta para quitarse de encima el estrés, pero te cabreas cuando ellos no soportan que lo hagas tú? Quizá me he perdido algo, pero es que no lo entiendo...
Que suba ese ánimo, que se te nota demasiado decaida xD.
Saludos,
Valhalla.
21 Agosto 2008 | 10:20 PM